Según han informado a Europa Press fuentes de la Guardia Civil, la granada de mano, tipo piña, venía completamente petrificada, por lo que tenía totalmente la apariencia de una patata.
Los primeros indicios apuntan a que el artefacto data de la II Guerra Mundial, debido a que la zona en la que se encuentran los campos de cultivo de donde provenían las patatas había sido el escenario de numerosos enfrentamientos entre 1939 y 1945.
Los hechos ocurrieron en un establecimiento comercial de la calle Huerta del Rosario de la localidad gaditana, por lo que se desplazaron hasta el lugar un equipo de la Guardia Civil, dando aviso a los artificieros de la Armada, que trasladaron hasta sus instalaciones la granada para su estudio.