El anuncio fue hecho por el ministro del Interior, Fernando Gómez Mont, tras una reunión del gabinete de Seguridad y un día después de que un supuesto jefe operativo del cartel de La Familia propusiera al Gobierno un pacto para acabar con la ola de violencia en Michoacán y otros estados donde opera.
Desde el miércoles el Gobierno rechazó pactar con los narcotraficantes y reforzó su posición con el envió de 1.500 agentes federales, 2.500 soldados y 1.500 marinos, que se unirán a otros efectivos que ya estaban desplazados.
Según el plan del Gobierno federal, los militares, marinos y policías buscarán cortarle el paso a los criminales que operan en Michoacán, no sólo a La Familia.
Los agentes federales reforzarán su presencia en las principales ciudades, incluida la capital, Morelia; en tanto los militares estarán en autopistas y carreteras de Michoacán. Por su parte, los marinos reforzarán sus puestos de control en las costas.